La Fiscalía General del Estado de Michoacán detuvo a siete escoltas de Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan asesinado el 1 de noviembre, por su presunta responsabilidad en el delito de homicidio calificado en comisión por omisión. Los detenidos fueron trasladados al penal Mil Cumbres, donde quedaron a disposición de un juez de Control, informó la autoridad estatal este 21 de noviembre.
La investigación contra los elementos de seguridad se inició semanas atrás, luego de que el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmara que los ocho policías municipales asignados a la protección del alcalde estaban bajo indagatoria. Según la Fiscalía, los escoltas incurrieron en omisiones que podrían haber influido en el asesinato de Manzo, ocurrido mientras aún se encontraba en funciones como alcalde.
Por su parte, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, señaló que las investigaciones también consideraron el uso excesivo de la fuerza contra Víctor Manuel Ubaldo, señalado como autor del ataque contra el edil. De acuerdo con su versión, tras la detención del presunto homicida se registró un forcejeo en el que se realizó un solo disparo que terminó con la vida del agresor. Las autoridades continúan integrando elementos para esclarecer los hechos y definir la situación jurídica de los escoltas detenidos.






