El presidente Donald Trump declaró que no negociará con los demócratas para reabrir el gobierno, mientras el cierre federal alcanzó su día 33, lo que podría convertirlo en el más largo en la historia de Estados Unidos.
En una entrevista televisiva, el mandatario insistió en que no aceptará una extensión de subsidios de salud exigida por la oposición a cambio de reactivar las operaciones del gobierno. También reiteró su solicitud al liderazgo republicano en el Senado para eliminar el filibusterismo, mecanismo que permite obstruir la aprobación de leyes sin mayoría calificada, aunque dicha propuesta no cuenta con el respaldo del bloque republicano.
La disputa legislativa se centra en los subsidios temporales de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio, vigentes desde la pandemia y próximos a expirar. Mientras los demócratas exigen una extensión antes de cualquier votación, los republicanos aseguran que no discutirán el tema hasta que el gobierno sea reabierto. Trump manifestó que, si los demócratas no votan, será su responsabilidad. Por su parte, el líder del Senado, John Thune, afirmó que buscan cinco votos adicionales para aprobar la propuesta republicana, mientras continúan conversaciones entre senadores moderados de ambos partidos.
El cierre afecta a varios sectores, incluyendo el transporte aéreo y la distribución de beneficios alimentarios del programa SNAP, que atiende a 42 millones de personas. La Administración Federal de Aviación reportó retrasos de hasta tres horas en aeropuertos como el de Newark por la escasez de personal.
En tanto, el Departamento de Agricultura enfrenta órdenes judiciales para garantizar el financiamiento del programa de asistencia alimentaria. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que el Ejecutivo está a la espera de instrucciones legales, mientras que el liderazgo demócrata en el Congreso acusó al gobierno federal de obstaculizar intencionalmente la distribución de esos recursos.






