Durante la 80 Asamblea General de las Naciones Unidas, el canciller Juan Ramón de la Fuente entregó el documento oficial de ratificación del llamado Tratado de Alta Mar, cuyo nombre completo es Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de Zonas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ, por sus siglas en inglés). La entrega se realizó ante Elinor Hammarskjöld, secretaria general adjunta de Asuntos Jurídicos de la ONU. Con este acto, México se suma formalmente al tratado, que entrará en vigor en enero de 2026.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), este tratado busca reforzar el marco jurídico del Derecho del Mar y establece mecanismos para la gobernanza internacional sobre las zonas marítimas fuera de jurisdicción nacional. El acuerdo también establece lineamientos para la conservación de la biodiversidad marina. La ratificación por parte de México se concretó tras su aprobación en el Senado el 25 de junio de 2025 y su publicación en el Diario Oficial de la Federación el 22 de julio del mismo año.
El Gobierno federal indicó que el Tratado de Alta Mar forma parte de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y contempla la creación de áreas marinas protegidas que cubran al menos el 30% del océano para el año 2030. También plantea la distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos. México consideró esta adhesión como un reflejo de su respaldo al multilateralismo como mecanismo para atender retos globales relacionados con el medio ambiente y la biodiversidad.






