Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos resolvió que Lisa Cook continúe como gobernadora de la Reserva Federal, rechazando la destitución impulsada por el presidente Donald Trump. La decisión ocurre un día antes de la reunión de dos jornadas en la que el banco central discutirá un posible recorte en la tasa de interés. El gobierno federal anunció que llevará el caso a la Corte Suprema en un nuevo intento por remover a Cook, mientras sigue en curso la demanda presentada por la funcionaria para impedir su despido de manera definitiva.
El proceso representa la primera vez en 112 años que un presidente busca destituir a un gobernador de la Fed, institución diseñada para operar de forma independiente a las decisiones políticas. En paralelo, el Senado confirmó el nombramiento de Stephen Miran, propuesto por Trump, para ocupar un asiento vacante en la junta. A menos que la Corte Suprema intervenga, la votación sobre la tasa de referencia a corto plazo se realizará con la participación de siete gobernadores y cinco presidentes de bancos regionales con voto rotativo.
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, adelantó en agosto que la tasa podría bajar de 4,3% a 4,1%. Este movimiento ya influyó en la reducción de costos de crédito hipotecario y préstamos para automóviles. Trump intentó remover a Cook el 25 de agosto, pero un juez federal la restituyó en su cargo la semana pasada. El empresario Bill Pulte, también designado por Trump, acusó a Cook de fraude hipotecario por registrar dos propiedades como residencias principales en 2021. La gobernadora negó esas acusaciones.






