Google recibió una multa antimonopolio de 2 mil 950 millones de euros (3 mil 450 millones de dólares) por prácticas anticompetitivas en su lucrativo negocio de tecnología publicitaria.
Esta sanción representa la cuarta en el marco de su disputa de más de una década con los reguladores de competencia de la Unión Europea.
La decisión de la Comisión Europea fue impulsada por una queja del Consejo Europeo de Editores y se produce en medio de la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tomar represalias contra la UE por cualquier medida en contra de las grandes tecnológicas.
El responsable de competencia de la Unión había planeado anunciar la multa el lunes, pero la oposición del jefe de comercio de la UE, Maros Sefcovic, debido a la preocupación por el impacto de posibles aranceles estadounidenses sobre los automóviles europeos, frustró los planes de la comisaria de Competencia, Teresa Ribera.
Según la Comisión, Google favoreció sus propios servicios de tecnología de visualización en línea en detrimento de sus competidores y de los editores digitales, abusando de su poder de mercado desde 2014 hasta la actualidad.
El organismo ordenó a Google suspender estas prácticas de autopreferencia y adoptar medidas para eliminar sus conflictos de intereses inherentes. La empresa dispone de 60 días para informar a la Comisión cómo planea cumplir con esta orden.
La Comisión reiteró su posición preliminar de que Google debería desprenderse de parte de sus servicios, aunque precisó que primero evaluará los esfuerzos de cumplimiento de la compañía.
“Google debe ahora proponer una solución seria para resolver sus conflictos de intereses, y si no lo hace, no dudaremos en imponer medidas contundentes”, advirtió Ribera en un comunicado.
“Los mercados digitales existen para servir a las personas y deben basarse en la confianza y la equidad. Cuando los mercados fallan, las instituciones públicas deben actuar para impedir que los actores dominantes abusen de su poder”, añadió.
Con información de Reuters






