La administración del expresidente Donald Trump confirmó la salida de Estados Unidos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Esta decisión se dio a conocer este martes y afectará tanto a la participación como al financiamiento de dicho organismo internacional.
De acuerdo con la Casa Blanca, el gobierno estadounidense tomó esta medida tras argumentar que la membresía no corresponde a sus intereses nacionales y acusó a la UNESCO de promover discursos contrarios a Israel, retomando las mismas razones que en 2018 llevaron a su retiro previo.
La nueva retirada de Estados Unidos se hará efectiva hasta diciembre de 2026, tras la reincorporación que ocurrió en 2023 durante la administración de Joe Biden.
Según el Departamento de Estado, esta decisión también se vinculó a posturas consideradas divisorias en temas sociales y culturales por parte de la agencia. La directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, declaró que la organización se preparó para la salida y rechazó los señalamientos de sesgo, asegurando que se mantiene el compromiso con la educación sobre el Holocausto y la lucha contra el antisemitismo.
El retiro ocurre en el contexto de una política conocida como “Estados Unidos Primero”, aplicada en otras agencias de la ONU durante la administración Trump.
La UNESCO había perdido una parte relevante de los aportes económicos de Estados Unidos en años recientes y actualmente estos representan cerca del 8% de su presupuesto. Pese a la reducción presupuestaria, Azoulay aseguró que la organización continuará con sus actividades programadas sin considerar recortes de personal y mantendrá el diálogo con instituciones estadounidenses del sector privado, académico y social.






