Un operativo encabezado por agentes federales y miembros de la Guardia Nacional en el Parque MacArthur de Los Ángeles causó alarma entre la comunidad inmigrante, luego de que circularon alertas sobre una posible redada de inmigración.
Testigos afirmaron que, desde temprano, algunas personas advirtieron a través de megáfonos y mensajes que elementos migratorios llegarían al lugar, lo que provocó que numerosos asistentes sin documentos salieran del parque. Dos horas después, las autoridades arribaron al sitio con vehículos blindados, caballos y armamento, aunque no se confirmó si hubo detenciones.
La alcaldesa Karen Bass anunció que la ciudad de Los Ángeles se unirá a una demanda legal contra lo que calificó como acciones irregulares por parte del gobierno federal. Bass señaló que este tipo de operativos genera temor en zonas habitadas por inmigrantes.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional se negó a dar detalles del operativo y argumentó que no haría comentarios sobre procedimientos en desarrollo. La zona intervenida, donde se encuentra el Parque MacArthur, alberga una numerosa población de origen mexicano y centroamericano, y es conocida por su actividad comercial y cultural impulsada por comunidades migrantes.
Organizaciones como la Coalición de Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles indicaron que existían rumores previos sobre una posible acción de cumplimiento en esa área, y que voluntarios estuvieron presentes desde la madrugada.
Comerciantes reportaron una baja notable en la actividad económica y tráfico peatonal en las inmediaciones del parque desde que comenzaron las redadas. Según reportes, más de 4,000 miembros de la Guardia Nacional y marines han sido desplegados en Los Ángeles desde junio, en medio de una campaña federal para intensificar los arrestos migratorios.






