La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este jueves una apelación relacionada con una ley de Montana que exigía el consentimiento parental para que menores accedieran a un aborto.
La normativa, aprobada en 2013 pero nunca aplicada, fue anulada por la Corte Suprema de Montana el año pasado. La administración estatal, encabezada por republicanos, intentó que el máximo tribunal nacional revisara el caso, argumentando que dicha decisión vulneró los derechos de los padres.
Los abogados del estado señalaron que su objetivo era defender la participación de los padres en decisiones médicas de sus hijos, y sostuvieron que se trata de un derecho fundamental.
Dos jueces conservadores, Samuel Alito y Clarence Thomas, emitieron opiniones separadas en las que señalaron que la negativa del tribunal a abordar el caso se basó en motivos técnicos, no en un rechazo a los argumentos del estado.
Por su parte, la organización Planned Parenthood respaldó la decisión de la Corte Suprema de Montana, indicando que se equilibraron los derechos de los menores y de los padres. Recordaron que el estado de Montana reconoce el derecho al aborto tanto por decisión judicial previa como por la voluntad de los votantes, quienes lo incorporaron a la constitución estatal en 2024.
La ley anulada exigía consentimiento por escrito y notariado de los padres o una autorización judicial alternativa, mientras que otra ley estatal aún vigente obliga a notificar a los padres sobre abortos realizados a menores.






