El papa León XIV tomó posesión de la basílica de San Juan de Letrán este 25 de mayo como parte de su nombramiento oficial como obispo de Roma. En su homilía, expresó su disposición al servicio al citar a San Agustín, señalando que entrega “todo lo poco que tiene y que es”. La ceremonia forma parte de los ritos que marcan el inicio formal de su pontificado, tras su elección como sucesor de Pedro.
Previo a la liturgia, el pontífice realizó una parada frente a la escalinata del Campidoglio para recibir un homenaje por parte del alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, y de representantes municipales. Al ingresar a la catedral, el cardenal vicario de Roma, Baldassare Reina, pronunció la fórmula tradicional que lo invita a tomar posesión como obispo de la diócesis. Posteriormente, León XIV ocupó la cátedra episcopal ante los representantes eclesiásticos y laicos de la ciudad.
Durante su homilía, el papa retomó conceptos del papa Francisco sobre las cualidades de la Iglesia, mencionando la ternura, el sacrificio y la capacidad de escuchar. También evocó palabras del papa Juan Pablo I durante su toma de posesión en 1978, expresando su deseo de compartir con la comunidad romana tanto alegrías como dificultades. Tras la ceremonia, León XIV ofreció la bendición desde el balcón principal de San Juan de Letrán y luego se trasladó a la basílica de Santa María la Mayor para orar ante el icono de María “Salus populi romani”. Esta visita marcó el cierre del conjunto de celebraciones ligadas al inicio de su pontificado.






