A partir de una ley aprobada en Florida en 2023, al menos 25 estados en Estados Unidos han implementado normativas que restringen el uso de celulares en escuelas, y se espera que otros estados se sumen.
Este año, 16 entidades estatales establecieron leyes similares, y ocho más, junto con el Distrito de Columbia, introdujeron directrices o recomendaciones a nivel local. Las propuestas han sido respaldadas por legisladores de distintos partidos, argumentando que los celulares afectan la salud mental, el aprendizaje y la seguridad de los estudiantes.
El enfoque predominante apunta a limitar completamente el uso de celulares durante la jornada escolar, especialmente en niveles de educación preescolar, primaria y secundaria. Florida, por ejemplo, analiza una nueva iniciativa que extendería la prohibición a todo el horario escolar.
Al menos nueve estados y el Distrito de Columbia ya han adoptado este tipo de medidas. En Dakota del Norte, el gobernador describió esta política como una petición de docentes, padres y administradores escolares. Organizaciones como ExcelinEd promueven estas restricciones por los efectos que los dispositivos generan fuera del aula, incluyendo la organización y grabación de peleas estudiantiles.
Otros estados, como Maine, prefieren que los distritos escolares definan sus propias políticas, mientras que algunos no han tomado medidas.
Existen excepciones comunes en las leyes, como el uso de celulares para fines médicos, traducción o educación especial. Algunos padres han manifestado preocupación por no poder contactar a sus hijos durante emergencias, aunque la mayoría de las leyes contemplan el acceso a los dispositivos en esos casos. A pesar del avance legislativo, la mayoría de los estados no asignan fondos para aplicar las nuevas reglas, lo que representa un reto para las escuelas.





