El gobierno británico y la Unión Europea anunciaron este lunes una serie de acuerdos destinados a fortalecer la cooperación en defensa, facilitar el comercio de productos alimenticios y ajustar controles fronterizos.
Esta serie de pactos se presentó durante la primera cumbre formal entre ambas partes desde que se concretó el Brexit en 2020. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, se reunió en Londres con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y otros altos funcionarios del bloque comunitario para formalizar los nuevos compromisos.
Entre los puntos principales se encuentra una asociación en materia de defensa y seguridad que permitirá al Reino Unido acceder a un programa europeo de préstamos para adquirir equipamiento militar, valorado en 150,000 millones de euros.
En cuanto al comercio de alimentos, se eliminarán algunos controles sobre productos animales y vegetales, lo que reducirá tiempos y costos en las exportaciones británicas.
También se acordó una extensión de 12 años al acceso de embarcaciones pesqueras de la UE a aguas británicas. Según el ministro de la Oficina del Gabinete, estos cambios buscan reducir la burocracia que ha afectado al comercio desde el Brexit.
Las conversaciones también incluyeron la posibilidad de establecer un plan de movilidad juvenil entre Reino Unido y la UE. Este permitiría que jóvenes de ambos lados puedan vivir y trabajar temporalmente en el territorio del otro. Aunque la propuesta aún se discute, representa una medida relevante dentro de las nuevas relaciones bilaterales.
Starmer reiteró que el Reino Unido no contempla el regreso al mercado único europeo ni la reinstauración de la libre circulación. A pesar de las críticas del Partido Conservador y Reformar Reino Unido, el gobierno británico ha defendido los acuerdos como una vía para mejorar las relaciones comerciales y de seguridad con el bloque europeo.






