La madrugada del pasado viernes, diecisiete familiares cercanos de Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, cruzaron de manera legal a Estados Unidos por el puente fronterizo de San Ysidro, en Tijuana. La operación, que fue cuidadosamente coordinada con autoridades estadounidenses, incluyó el despliegue de agentes del FBI y medidas de seguridad extremas, como la presencia de un francotirador ante posibles atentados.
¿Quiénes cruzaron?
Entre los integrantes del grupo se encontraban la madre de Ovidio, Griselda López Pérez, su hermana Griselda Guzmán López, un nieto de nombre Archivaldo, y varios sobrinos, primos y un yerno. Según el periodista Luis Chaparro —quien reveló la información en su programa Pie de Nota—, todos ingresaron al país bajo un esquema migratorio conocido como “parole”, que permite la entrada legal por razones humanitarias o de seguridad.
¿Una mudanza definitiva?
Los familiares llegaron en avión desde Culiacán y cruzaron a pie, cargando maletas grandes y mochilas de marcas de lujo como Louis Vuitton, Dior y Chanel. También portaban más de 70 mil dólares en efectivo, lo que refuerza la hipótesis de que no se trata de una visita temporal, sino de un traslado definitivo. Tras su ingreso, fueron trasladados en un autobús a una ubicación secreta.
¿Por qué ahora?
La reubicación ocurre justo cuando Ovidio Guzmán se prepara para cambiar su declaración de inocente a culpable el próximo 6 de junio en una corte de EE.UU., en lo que sería el primer paso para ingresar al programa de testigos protegidos. Según Chaparro, la protección de su familia habría sido una de las condiciones para que Ovidio colaborara con las autoridades y empezara a revelar información sobre el cártel.
“Yo creo que esto es parte de lo que él pidió, de lo que él solicitó, como respaldo para empezar ahora sí a hablar”, explicó el periodista.
¿Qué significa esto para el Cártel de Sinaloa?
Este movimiento podría debilitar significativamente a “Los Chapitos”, grupo que lideran los hijos de “El Chapo”. La salida de Griselda López y otros familiares cercanos de Jesús María —el bastión del clan Guzmán— deja aislados a Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, quienes permanecen en México y continúan enfrentados con los Zambada, sus antiguos aliados.
“Sinaloa está quedando con poco liderazgo de los Guzmán”, advirtió Chaparro.
Este vacío de poder podría fortalecer a los Zambada, en especial a Ismael “El Mayo” Zambada y su círculo cercano, que han mantenido un perfil más bajo pero una operación más sólida en los últimos años.
Silencio y tensión en el gobierno mexicano
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno no ha recibido información oficial sobre la entrada del clan Guzmán a territorio estadounidense, a pesar de que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene carpetas de investigación abiertas contra varios de ellos.
“La Fiscalía está solicitando información. Hasta ahora no ha sido entregada”, declaró Sheinbaum en su conferencia matutina.
¿Y ahora qué?
El traslado de la familia Guzmán López podría marcar un antes y un después en la lucha contra el narcotráfico. Si Ovidio colabora con la justicia estadounidense, no solo se expone él mismo, sino que pone en riesgo a figuras clave dentro del Cártel de Sinaloa, tanto en México como en el extranjero. Al mismo tiempo, su decisión podría ser vista como una traición dentro del cártel, lo que aumentaría las tensiones entre las distintas facciones.