El mundo despide al papa Francisco, una figura histórica que desafió las convenciones del Vaticano con un mensaje de inclusión, justicia social y cuidado del planeta. El primer papa latinoamericano murió a los 88 años en la residencia de Santa Marta, tras batallar con complicaciones respiratorias derivadas de una neumonía bilateral.
El anuncio fue hecho por el cardenal Kevin Farrell, desde la capilla donde vivía el pontífice: “A las 7:35 de esta mañana, el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre”. Las campanas comenzaron a sonar en Roma, mientras fieles y turistas se congregaban en la Plaza de San Pedro para rendir homenaje.
Un papado que rompió con las formas
Desde su primer “Buonasera” como papa, Jorge Mario Bergoglio mostró que sería diferente. Rechazó el lujo del Palacio Apostólico para vivir en un pequeño cuarto del hotel vaticano, usaba sus viejos zapatos ortopédicos y un sencillo anillo pastoral, alejándose de la pompa habitual del cargo.
En sus 12 años de pontificado, fue el símbolo de una Iglesia más humilde, cercana a los pobres, los migrantes, los enfermos y los excluidos. No temió incomodar al ala conservadora del catolicismo con frases como “¿Quién soy yo para juzgar?” al hablar de un sacerdote gay, o con su insistencia en que “ser homosexual no es un crimen”.
Un papa progresista en un Vaticano dividido
Francisco revolucionó la percepción de la Iglesia católica con su enfoque pastoral. Permitió que los sacerdotes pudieran bendecir a parejas del mismo sexo, facilitó la absolución a mujeres que habían abortado y alentó el diálogo en temas como el divorcio, la homosexualidad y la integración de las mujeres.
Aun así, nunca abrió la puerta a la ordenación femenina, lo que provocó críticas de algunos sectores feministas dentro de la Iglesia. En cambio, sí dio pasos simbólicos al incluir a mujeres en posiciones de decisión dentro del Vaticano y permitirles votar en los sínodos.
La voz de los que no tienen voz
Francisco convirtió a la Iglesia en un refugio para los marginados. Se abrazó a migrantes, visitó cárceles, se reunió con cartoneros, personas trans, sobrevivientes del Holocausto y pueblos indígenas.
Su crítica al capitalismo salvaje y al cambio climático fue constante. En su encíclica “Laudato Si’”, denunció un sistema económico que destruye la naturaleza y deja atrás a los pobres: “El dinero debe servir, no gobernar”, dijo con firmeza.
Durante la pandemia, con la Plaza de San Pedro vacía, su imagen solitaria orando bajo la lluvia se volvió un ícono de esperanza global.
Las sombras de su pontificado
Aunque impulsó reformas clave, su papado también enfrentó controversias. El escándalo de abuso sexual clerical en Chile marcó uno de sus peores momentos, cuando defendió inicialmente a un obispo acusado de encubrir abusos. Tras reconocer su error, pidió perdón a las víctimas y aceleró medidas para sancionar a los responsables.
También lideró el juicio más importante en la historia del Vaticano por corrupción, condenando incluso a un influyente cardenal, en un intento por limpiar las finanzas de la Santa Sede.
Un papa entre dos mundos
Francisco convivió durante años con su antecesor, Benedicto XVI, quien renunció en 2013. Ambos representaban visiones distintas: uno litúrgico y doctrinal; el otro, pastoral y reformista. A pesar de sus diferencias, Francisco siempre mostró respeto por Benedicto, a quien llamó “un abuelo sabio”.
Su legado vivirá no solo en decisiones institucionales, sino en gestos cargados de simbolismo: besar las cicatrices de la historia, rezar con líderes de otras religiones y abrazar a quienes la Iglesia había ignorado por siglos.
El próximo capítulo
Tras su muerte, el Vaticano entrará en un periodo de luto y transición. Fieles de todo el mundo podrán despedirse del pontífice en la Basílica de San Pedro antes del funeral, que será seguido por un cónclave para elegir a su sucesor.
Francisco será recordado como un papa que rompió el molde, que llevó a la Iglesia a las periferias del mundo y que, a pesar de sus errores, se esforzó por hacer del catolicismo un lugar más compasivo e incluyente.






