El imperio del magnate hongkonés Li Ka-shing vuelve a estar en el centro del huracán tras la decisión de CK Hutchison Holdings de vender sus activos portuarios en el Canal de Panamá a un consorcio liderado por la firma de inversión estadounidense BlackRock Inc.. Esta operación ha generado fricciones con Beijing, que ve en la transacción una amenaza a sus intereses estratégicos.
Aquí te explicamos las claves de esta polémica y su impacto global.
¿Quién es Li Ka-shing?
Conocido como “Superman” en el mundo empresarial, Li Ka-shing, de 96 años, es una de las figuras más influyentes de Hong Kong y uno de los 50 hombres más ricos del mundo, con una fortuna de 38.000 millones de dólares, según Forbes.
A lo largo de su carrera, construyó un conglomerado que abarca desde bienes raíces y supermercados hasta telecomunicaciones y puertos. Aunque se retiró en 2018, su hijo Victor Li tomó las riendas de CK Hutchison, manteniendo la influencia de la familia en los negocios globales.
La venta que encendió las alarmas
El 4 de marzo de 2025, CK Hutchison anunció la venta de Hutchison Port Holdings y Hutchison Port Group Holdings a un consorcio que incluye a BlackRock Global Infrastructure Partners y Terminal Investment Limited, empresa controlada por la familia del heredero naviero italiano Diego Aponte.
El acuerdo, valorado en 23.000 millones de dólares, incluye 43 puertos en 23 países, entre ellos los estratégicos puertos Balboa y Cristóbal, en ambos extremos del Canal de Panamá. Sin embargo, no involucra activos en Hong Kong o China continental.
Mientras que la transacción fue celebrada por el expresidente Donald Trump, en Beijing la reacción fue diametralmente opuesta.
Beijing responde con críticas y advertencias
El malestar de China se ha hecho evidente en los medios oficiales del régimen. Un periódico respaldado por Beijing describió la venta como una “traición a todos los chinos”, insinuando que la empresa debería elegir un bando.
Desde el gobierno hongkonés, el jefe del Ejecutivo, John Lee, evitó criticar directamente la transacción, pero reafirmó la postura china contra las “tácticas de intimidación” en relaciones económicas internacionales.
En Weibo, la principal red social china, los comentarios sobre el acuerdo son en su mayoría críticos hacia Li Ka-shing, considerándolo desleal a los intereses nacionales.
El valor geopolítico de los puertos en Panamá
Los puertos no son solo infraestructuras comerciales, sino activos estratégicos en la lucha por el dominio global del comercio marítimo.
China ha expandido agresivamente su influencia portuaria a través de su ambicioso proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, pero la venta de estos activos en Panamá representa una pérdida de poder en una región clave para el comercio interoceánico.
Algunos analistas creen que Beijing está molesto porque no fue consultado previamente sobre el acuerdo y no tuvo tiempo para negociar una respuesta.
¿Puede Beijing bloquear la venta?
La transacción aún necesita la aprobación del gobierno de Panamá, lo que deja abierta la posibilidad de presiones por parte de China para evitar que se concrete.
Si Beijing logra frenar la operación, podría evitar que Estados Unidos gane mayor control en la región, pero cancelar el acuerdo sería un riesgo. Esto podría provocar represalias de Washington, incluida la imposición de sanciones a empresas e individuos de Hong Kong y China continental.
Implicaciones para el futuro de Hong Kong
La controversia evidencia el dilema de las empresas de Hong Kong, que deben equilibrar su independencia económica con la creciente presión política de Beijing.
El caso también refuerza las preocupaciones de Estados Unidos sobre la erosión del modelo “un país, dos sistemas”, bajo el cual Hong Kong debería mantener su autonomía económica y política.
A medida que las tensiones geopolíticas aumentan, la pregunta clave es: ¿Podrá Li Ka-shing calmar a Beijing y mantener su legado empresarial sin verse atrapado en el fuego cruzado de la rivalidad entre China y EE.UU.?






