Israel lanzó una serie de bombardeos en la Franja de Gaza durante la madrugada del martes, con un saldo de al menos 404 palestinos fallecidos, entre ellos mujeres y niños, de acuerdo con fuentes hospitalarias.
La ofensiva se produjo luego de que Hamás rechazó las condiciones israelíes para modificar el acuerdo de alto el fuego vigente desde enero. El gobierno israelí informó que la operación no tiene un plazo definido y podría ampliarse. La Casa Blanca declaró que fue consultada previamente y manifestó su respaldo a las acciones israelíes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel ordenaron la evacuación de diversas zonas del este de Gaza, incluyendo Beit Hanoun y otras localidades al sur, lo que sugiere la posible reanudación de operaciones terrestres.
La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que las acciones militares contra Hamás se intensificarán. Un alto funcionario de Hamás afirmó que la decisión de Israel de reanudar los ataques pone en peligro la vida de los rehenes israelíes que aún permanecen cautivos.
El grupo informó que al menos cuatro de sus dirigentes murieron en los bombardeos.
Los hospitales de Gaza reportaron la llegada de múltiples heridos, mientras que los rescatistas continúan buscando víctimas entre los escombros. En Rafah, al sur del territorio, 17 miembros de una familia fallecieron en un ataque aéreo.
Testigos en Jan Yunis reportaron explosiones y columnas de humo. El Ministerio de Salud de Gaza ajustó su cifra de víctimas a 404 muertos y más de 560 heridos. La reanudación de los enfrentamientos ocurre en medio de tensiones internas en Israel, donde hay protestas contra el manejo del gobierno respecto a la crisis de los rehenes.






