El presidente de Argentina, Javier Milei, defendió la actuación de las fuerzas de seguridad durante la manifestación antigubernamental del miércoles en Buenos Aires, en la que un fotógrafo resultó gravemente herido.
En un evento ante empresarios, el mandatario afirmó que su gobierno buscará encarcelar a los manifestantes que participaron en los disturbios. Más de 120 personas fueron detenidas y posteriormente liberadas, mientras que varios policías también resultaron heridos.
La protesta, organizada en apoyo a los jubilados, contó con la presencia de grupos de hinchas de fútbol y terminó en enfrentamientos con la policía.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó una denuncia contra los participantes, acusándolos de sedición y atentado contra el orden constitucional. La demanda también incluye a dos alcaldes opositores y un sindicalista, señalados por supuestamente haber organizado la movilización.
Milei reiteró su postura de tolerancia cero ante las manifestaciones violentas y aseguró que su gobierno seguirá reforzando la seguridad.
En sus declaraciones, advirtió que acelerará aún más sus políticas, mientras el juez federal Sebastián Casanello investiga la denuncia presentada por el Ministerio de Seguridad. La represión policial ha sido condenada por sindicatos, organizaciones de prensa y sectores de la oposición.






