Las autoridades de Austria informaron que el ataque con arma blanca ocurrido en la ciudad de Villach, en el que un niño de 14 años perdió la vida y cinco personas resultaron heridas, fue cometido por un hombre con posibles vínculos con el grupo Estado Islámico.
El sospechoso, un ciudadano sirio de 23 años, fue detenido tras el incidente, ocurrido el sábado. Dos de las víctimas permanecen en estado grave.
El ministro del Interior, Gerhard Karner, declaró que el atacante se habría radicalizado en poco tiempo a través de internet. La policía registró su vivienda y encontró banderas del Estado Islámico, pero no halló armas ni objetos peligrosos.
Se confiscaron teléfonos móviles para continuar con las investigaciones y determinar si el sospechoso tenía cómplices.
El ataque generó reacciones entre las autoridades y políticos austriacos. El líder del partido de extrema derecha, Herbert Kickl, pidió restricciones más estrictas al asilo, mientras que el alcalde de Villach, Günther Albel, calificó el suceso como un golpe a la comunidad.
Un repartidor de comida de origen sirio ayudó a detener al atacante, lo que fue reconocido por el gobernador estatal, Peter Kaiser. La policía sigue analizando el caso y reforzó la vigilancia en la zona.






