Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, expresó su rechazo al asesinato de dos menores y su padre en Culiacán, acto que conmocionó a la sociedad. Durante su mensaje semanal, Rocha aseguró que el crimen organizado es el enemigo común y pidió a la población trabajar en conjunto por la paz y el bienestar de las familias en la entidad. También reiteró su compromiso de llevar las investigaciones hasta encontrar a los responsables del ataque ocurrido el 19 de enero.
El pronunciamiento ocurre tras protestas masivas en Culiacán, donde miles de personas exigieron un alto a la violencia y denunciaron presuntos vínculos del mandatario con el crimen organizado. En las marchas, realizadas por segunda ocasión en la semana, manifestantes vestidos de blanco quemaron una piñata con el rostro del gobernador y exigieron su renuncia. Ante esto, Rocha afirmó que respeta el derecho de los ciudadanos a expresarse libremente y garantizó que no habrá represión contra las manifestaciones.
El asesinato de los niños Alexander y Gael, de 9 y 12 años, junto con su padre, fue perpetrado por presuntos integrantes de un grupo criminal. Los hechos han generado indignación en Sinaloa y reavivado las demandas de seguridad por parte de los habitantes, quienes buscan que el gobierno estatal actúe con firmeza contra la delincuencia.






