La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría oficialista, aprobó de forma unánime un acuerdo para declarar como enemigos públicos a los expresidentes colombianos Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque.
El texto señala que ambos expresidentes lideraron acciones para desestabilizar la paz de Venezuela, presionar por la salida de Nicolás Maduro del poder y promover una intervención internacional en el país.
La decisión ocurre tras declaraciones recientes de Uribe en Cúcuta, donde sugirió una intervención internacional para remover a Maduro y organizar elecciones libres. La Asamblea argumenta que estas acciones forman parte de un plan sistemático para intervenir en la soberanía venezolana.
Por su parte, Duque, durante su mandato, impulsó un “cerco diplomático” que desconocía al gobierno de Maduro, alineándose con varios países que reconocen al opositor Edmundo González como presidente legítimo tras las cuestionadas elecciones de 2024.
El acuerdo se produce en un contexto de tensión internacional, donde Maduro asumió un tercer mandato a pesar de las denuncias de fraude electoral. Organismos internacionales, como el Centro Carter y Naciones Unidas, respaldaron las pruebas presentadas por la oposición que muestran la victoria de González. Mientras tanto, Uribe, en respuesta a la declaración, afirmó que se siente honrado de ser considerado enemigo de lo que calificó como una “tiranía”.





