En los próximos días, el tema del salario mínimo cobrará relevancia en México debido a las negociaciones para establecer el incremento de este indicador en 2025.
El gobierno federal ha sugerido un aumento mínimo del 12%, y varias organizaciones, incluyendo la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), han propuesto mejoras salariales. En su nueva propuesta “vida digna”, Coparmex plantea que las empresas establezcan un salario mínimo de al menos 12,500 pesos mensuales, con el objetivo de combatir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
La propuesta de Coparmex tiene una meta similar a la de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pretende que el salario mínimo llegue a 2.5 canastas básicas al término de su sexenio, lo cual se traduce en 11,500 pesos mensuales en términos actuales.
Sin embargo, ninguna de estas iniciativas presenta un plan concreto para aumentar la productividad en un entorno donde la mayoría de los trabajadores en México, especialmente en la economía informal, enfrentan salarios muy bajos.
Según el Coneval, el ingreso mensual promedio en el sector formal es de 10,514 pesos, mientras que en el sector informal es de solo 5,120 pesos, y no hay propuestas específicas para mejorar esta situación en la economía informal.
Además, el informe “El laberinto de la informalidad”, de la organización México, ¿cómo vamos?, destaca que una de cada cuatro personas en el sector informal trabaja en una empresa formal sin contrato o sin seguridad social, afectando a 8 millones de trabajadores que ganan en promedio 8,000 pesos mensuales.
Esta situación evidencia la falta de condiciones laborales dignas y la evasión de responsabilidades laborales en empresas y entidades gubernamentales, un problema que requiere atención para garantizar una verdadera vida digna para los trabajadores.






