México alcanzó un superávit histórico en su balanza comercial automotriz con Estados Unidos entre enero y septiembre de 2024, registrando 103,977 millones de dólares, según el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
Este saldo positivo marca la primera vez que se supera la cifra de 100,000 millones de dólares, reflejando un aumento sostenido a lo largo de la última década, con excepción del año 2020 debido a la pandemia de Covid-19.
El Consejo de Política Automotriz Estadounidense (AAPC), que representa a Ford, General Motors y Stellantis, señaló que los déficits reales entre ambos países son menores de lo que parece debido al alto contenido estadounidense en la producción automotriz de México y Canadá.
Con la implementación del T-MEC en 2020, que aumentó el contenido regional requerido al 75% en partes clave, el déficit comercial de EE. UU. con sus socios del acuerdo se ha mantenido estable. En contraste con las tendencias previas, el T-MEC ha promovido una “nueva y positiva” estabilidad en la balanza comercial.
En paralelo, la Ley para la Reducción de la Inflación (IRA) de 2022 ha destinado 380,000 millones de dólares en incentivos fiscales y subsidios relacionados con la energía limpia y vehículos eléctricos en Estados Unidos.
En respuesta, las empresas han anunciado nuevas inversiones en manufactura de tecnología para vehículos y energías limpias en Estados Unidos, alcanzando los 133,000 millones de dólares en los últimos dos años, un incremento del 52% en comparación con el período anterior.





