La vicepresidenta Kamala Harris y el expresidente Donald Trump cerraron la campaña presidencial de 2024 con visitas intensas en Pensilvania, considerado crucial para definir el rumbo de la elección por su alto número de votos en el Colegio Electoral.
Harris concluyó su día con un acto en Filadelfia, en las escaleras del museo de arte popularizado por la película “Rocky”, y visitó otras ciudades como Allentown, Scranton y Pittsburgh, donde reforzó su mensaje de optimismo y unidad, sin mencionar a Trump por su nombre. Durante una parada en Reading, compartió con voluntarios y visitó un restaurante puertorriqueño, mostrando su compromiso con la comunidad latina.
Mientras tanto, Donald Trump inició su jornada en Carolina del Norte y terminó en Michigan, pero dedicó tiempo a eventos en Reading y Pittsburgh, donde se dirigió a sus seguidores con discursos que incluyeron críticas hacia Harris y propuestas centradas en la seguridad y control de la inmigración.
Trump, conocido por su retórica contundente, se refirió de manera crítica a figuras demócratas, como la expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y aludió a su conocido eslogan televisivo al pedir a sus seguidores despedir a Harris.
Ambos candidatos demostraron un enfoque diferente en sus discursos finales. Harris optó por no referirse directamente a Trump y resaltó su capacidad de generar consensos, buscando proyectar una visión de liderazgo esperanzador.
Trump, en cambio, se centró en destacar los problemas actuales del país y su promesa de “restituir la grandeza” de Estados Unidos, apelando a los votantes preocupados por la seguridad y la economía. La elección se perfila como una de las más reñidas y podría tardar días en definirse debido al gran volumen de votos anticipados.
Un triunfo de Harris haría historia al convertirla en la primera mujer, persona de raza negra y de ascendencia sudasiática en llegar a la Casa Blanca. Por otro lado, un eventual triunfo de Trump lo consolidaría como el primer mandatario con condenas previas en ocupar nuevamente el cargo, y el segundo en la historia en lograr mandatos no consecutivos, tras Grover Cleveland.





