El papa Francisco expresó su dolor por el asesinato del sacerdote Marcelo Pérez, ocurrido en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Durante el Ángelus en el Vaticano, el pontífice manifestó su solidaridad con la iglesia local y recordó a Pérez como un “servidor del Evangelio y del pueblo fiel de Dios”. El padre Marcelo, quien también era un activista defensor de los derechos de los pueblos indígenas, había denunciado constantemente la violencia del crimen organizado en la región.
El homicidio ocurrió en el barrio Cuxtitali, después de que el sacerdote terminara de oficiar una misa. Pérez fue atacado a tiros mientras se encontraba en su vehículo, presenciando el crimen un grupo de transeúntes. La muerte del padre Marcelo generó reacciones de condena tanto en la Iglesia católica como en organismos internacionales, entre ellos la ONU-DH, que ha registrado numerosos ataques contra defensores de derechos humanos en México.
La Fiscalía de Chiapas informó que el pasado 22 de octubre se detuvo a un sospechoso como posible autor del asesinato del sacerdote, que se une a la lista de líderes religiosos y activistas que han perdido la vida en el país debido a su labor en defensa de los derechos humanos.



