El Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) informó que hay un 60% de probabilidad de que un evento de La Niña débil se desarrolle este otoño y continúe hasta marzo. La Niña es parte de un ciclo climático natural que puede generar condiciones meteorológicas extremas en distintas partes del mundo.
Aunque no se puede predecir con exactitud cómo se manifestará este evento, existen patrones generales que los expertos han identificado. En el norte de Sudamérica, se espera más lluvia de lo habitual, mientras que en el sur de EE. UU. y algunas zonas de México podrían enfrentar sequías. Por el contrario, las regiones del norte de EE. UU. y el sur de Canadá podrían experimentar un aumento en las precipitaciones.
La Niña se caracteriza por el enfriamiento de las aguas del Pacífico oriental y la intensificación de los vientos alisios. Estos cambios afectan la posición de la corriente en chorro, una banda de vientos que influye en la trayectoria de las tormentas y en los niveles de precipitación en diferentes partes del planeta.




