El gobierno de Perú, bajo el mando de la presidenta Dina Boluarte, condenó el asesinato de uno de sus ciudadanos en Chiapas a manos de militares mexicanos y exigió el esclecimiento del crimen.
Seis migrantes fueron asesinados por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en un enfrentamiento en un camino de terracería utilizado por traficantes de personas. Según la versión de los militares, fueron los delincuentes los que dispararon primero, por lo que los miembros del Ejército solo respondieron a la agresión.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, informó que los migrantes abatidos en el incidente eran de Egipto, El Salvador y Perú.
“Es un hecho lamentable y tiene que ser investigado y sancionado. Los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional ya están a disposición de la Fiscalía General de la República, y es la Fiscalía la que tiene que hacer la investigación”, expresó la mandataria federal este jueves 3 de octubre.
A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú lamentó el ataque perpetrado por las fuerzas armadas, y pidió a las autoridades mexicanas llegar al fondo del caso.
“El Gobierno del Perú, a través de su representación diplomática en México, exigirá a las autoridades de ese país una urgente investigación que esclarezca y determine las responsabilidades del condenable acto”.
“La Cancillería procederá a brindar la asistencia humanitaria a la que hubiere lugar a los familiares de la víctima en esta difícil circunstancia”.






