Qualcomm perdió una batalla legal el miércoles tras la decisión del Tribunal General de la Unión Europea de mantener la mayor parte de una multa antimonopolio impuesta en 2019.
La sanción de 242 millones de euros fue consecuencia de la acusación de imponer “precios depredadores” para expulsar a la competencia en el mercado de chipsets para teléfonos celulares.
La Comisión Europea había acusado a Qualcomm de vender chipsets por debajo de su costo de producción, con el objetivo de sacar del mercado a Icera, una empresa emergente.
Aunque el tribunal rechazó la mayoría de los argumentos de Qualcomm, redujo ligeramente la multa a 238,7 millones de euros debido a un error en el cálculo inicial de la sanción.
Qualcomm expresó su desacuerdo con la decisión y reiteró que siempre ha cumplido con las leyes de competencia de la Unión Europea.
En otro caso, la Comisión Europea impuso previamente una multa de 1.230 millones de dólares a Qualcomm por presuntos sobornos a Apple, pero esa decisión fue anulada por el tribunal en 2022.






