“Trap,” la nueva película de M. Night Shyamalan, se distingue por su enfoque poco convencional al revelar detalles clave en su trama desde el principio. La historia sigue a Cooper, interpretado por Josh Hartnett, quien parece ser un padre normal llevando a su hija a un concierto, pero que en realidad es un peligroso asesino serial.
A medida que se desarrolla la trama, se descubre que todo el evento ha sido organizado para atraparlo, creando un ambiente de tensión y entretenimiento.
La película, ambientada en un concierto repleto de adolescentes, mantiene un tono ligero y a veces inquietante. Hartnett ofrece una actuación intensa y poco natural, reflejando la dualidad de su personaje, quien lucha por mantener su fachada de padre suburbano. Saleka Shyamalan, hija del director, también tiene un papel destacado como la estrella pop Lady Raven, añadiendo autenticidad al entorno del concierto con sus canciones.
Aunque “Trap” no ofrece las revelaciones sorprendentes típicas de las primeras obras de Shyamalan como “El sexto sentido”, se presenta como una experiencia cinematográfica entretenida, más enfocada en ofrecer un buen momento en el cine que en profundizar en temas complejos.
La película destaca por su enfoque único y la actuación de Hartnett, proporcionando un buen rato para los espectadores que buscan un thriller ligero.





