El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, respondió a las promesas de campaña del expresidente estadounidense Donald Trump, afirmando que México es un país libre, soberano y no una colonia de ninguna nación extranjera. López Obrador reiteró que México no quiere muros, militarización en la frontera, ni malos tratos hacia los migrantes mexicanos. Estas declaraciones surgen en un contexto donde los candidatos presidenciales en Estados Unidos, Kamala Harris por los demócratas y Donald Trump por los republicanos, han presentado propuestas contrastantes en temas migratorios.
López Obrador también destacó la importancia de los migrantes mexicanos, mencionando que las remesas enviadas por ellos representan una de las principales fuentes de divisas para México, alcanzando casi 65 mil millones de dólares anuales. Además, durante su gira en Sonora, acompañado por su sucesora Claudia Sheinbaum, el presidente saliente enfatizó que defenderá a los migrantes sin importar la opinión de otros.
Finalmente, el mandatario mexicano, junto a Sheinbaum, inauguró obras en Guaymas, Sonora, y continuó su gira de transición en Mazatlán, Sinaloa, donde supervisaron el nuevo Distrito de Riego de la Presa Picachos.






