Los tres conciertos de Taylor Swift programados del 8 al 10 de agosto en el estadio Ernst Happel de Viena fueron cancelados luego de que las autoridades austríacas desarticularan un plan terrorista que tenía como objetivo atentar durante estos eventos. La decisión fue tomada tras la detención de dos sospechosos, quienes planeaban realizar un ataque suicida en medio de los conciertos, lo que llevó a los organizadores, Barracuda Music, a cancelar los espectáculos por motivos de seguridad.
El primer detenido, un joven de 19 años arrestado en Ternitz, había jurado lealtad al Estado Islámico y estaba en proceso de fabricar explosivos en su domicilio. Un segundo sospechoso de 17 años, contratado como parte del equipo de seguridad del evento, fue arrestado cerca del estadio, presuntamente para facilitar el ataque. Las autoridades también detuvieron a un tercer menor de 15 años implicado en los planes. Entre los materiales incautados se encontraron sustancias para fabricar explosivos y dispositivos técnicos.
El ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, señaló que la cancelación de los conciertos evitó una tragedia, ya que el principal sospechoso había confesado sus intenciones de inmolarse durante los eventos. Aunque no se buscan más sospechosos, las investigaciones continúan para determinar si otras personas estaban al tanto de los planes.






