Xóchitl Gálvez Ruiz, precandidata presidencial de Fuerza y Corazón por México, solicitó la intervención de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para supervisar el proceso electoral en México, programado para el 2 de junio.
Esta petición se presentó durante una reunión con Luis Almagro, secretario general de la OEA, en Washington D.C., donde Gálvez formalizó sus preocupaciones a través de una carta, destacando el debilitamiento de las instituciones democráticas y el incremento de violencia, lo cual, según sus declaraciones, podría resultar en la elección más violenta en la historia de México.
La preocupación de Gálvez se centra en la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador en el proceso electoral, además de la violencia política y las descalificaciones hacia los candidatos de oposición.
Se registró un aumento en las agresiones contra actores políticos, incluyendo asesinatos de candidatos a cargos de elección popular. Gálvez ha instado a la OEA a observar el proceso electoral, tanto antes como después del día de la elección, mencionando que el Instituto Nacional Electoral (INE) aún no ha extendido una invitación formal a la organización.
En su comunicado, Gálvez Ruiz también alertó sobre la violencia política digital, refiriéndose a la intervención ilegal de comunicaciones privadas, con un total de 85 agresiones registradas contra políticos. Subrayó la importancia de la observación electoral por parte de la OEA, en cooperación con las autoridades mexicanas, para mitigar el impacto de la violencia en los resultados electorales y prevenir intervenciones que comprometan la equidad del proceso.
Durante su visita a Estados Unidos, Gálvez sostuvo encuentros con figuras políticas y organizaciones, incluyendo al congresista Michael McCaul y miembros de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
Además, criticó las 20 reformas propuestas por el presidente López Obrador, calificándolas de distracción frente a acusaciones sobre financiamiento ilegal en su campaña de 2006. Gálvez adelantó que los partidos de oposición en el Congreso de la Unión instarán al presidente a presentar una demanda por difamación en Estados Unidos, en respuesta a estas acusaciones.






