La reactivación del transporte público en Taxco, Guerrero, avanza lentamente tras los episodios de violencia que afectaron al área, con tan solo un tercio de los taxis habituales operando nuevamente.
Mientras tanto, el servicio de urvans ha logrado reanudar hasta un 60% de su capacidad, aún insuficiente para cubrir las necesidades de movilidad hacia las comunidades circundantes. La situación provocó largas filas de usuarios esperando por una unidad de transporte en la cabecera municipal, lo que refleja la gradual recuperación de las actividades cotidianas en la localidad.
Para apoyar a los conductores que han retomado sus labores, se establecieron mesas receptoras de víveres en la plazuela de San Juan, buscando aliviar la situación de los trabajadores del volante afectados por la paralización parcial del servicio.
A pesar de estos esfuerzos por volver a la normalidad, las instituciones educativas públicas continúan sin actividades, contrastando con algunas escuelas privadas que ya han reanudado las clases.






