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La investigación periodística realizada por Latinus y dirigida por Carlos Loret de Mola ha sacado a la luz una supuesta red de negocios y tráfico de influencias relacionada con la construcción del Tren Maya, involucrando a Gonzalo López Beltrán, el tercer hijo del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.
Según el reportaje, Gonzalo, conocido en sus redes sociales como “Bobby”, ha desempeñado un papel clave en estas operaciones, manteniendo un bajo perfil en comparación con sus hermanos.
La investigación, realizada por Mario Gutiérrez Vega, sugiere que Gonzalo López fungió como intermediario en los negocios del Tren Maya, operando en la sombra y utilizando su posición para distribuir contratos.
Un personaje central en esta trama es Amílcar Olán, un joven empresario y amigo cercano de la familia López Beltrán, que habría recibido importantes contratos gracias a la influencia de Gonzalo.
Según los audios revelados por Latinus, Amílcar Olán habría obtenido ganancias significativas por su participación en el suministro de balasto para el Tren Maya, un material esencial para la construcción de las vías del tren.
En una conversación, Olán confiesa haber ganado 250 millones de pesos en solo seis meses, operando a través de una red de empresas. El verdadero beneficio, según los informes, proviene del transporte del balasto, más que de su producción y venta.
Este reportaje, titulado “El Clan” y presentado en el noticiero Loret en Latinus, ha expuesto en detalle las presuntas actividades ilícitas y abre el debate público sobre la ética y la transparencia en los negocios relacionados con proyectos gubernamentales.






