Durante un eclipse solar, mirar directamente al sol o la luna puede causar daño ocular. Es vital usar gafas especiales y limitar la exposición para evitar perjuicios a la visión.
Según la doctora Irene Ancona Durán, oftalmóloga del Centro Médico Nacional La Raza, si se percibe una mancha central o distorsión de la visión, es esencial interrumpir la observación.
Ancona Durán advirtió sobre los riesgos de utilizar artefactos caseros como vidrio ahumado o papel carbón raspado durante el eclipse.
Estos elementos no ofrecen la protección adecuada y pueden causar daños graves. En vez de ello, se deben usar gafas diseñadas específicamente para observar eclipses.
Acciones a tomar ante síntomas de daño ocular
Si después del eclipse se experimenta persistencia de la mancha central o distorsión de la visión durante 24 a 48 horas, es esencial acudir a una valoración oftalmológica.
El médico evaluará la necesidad de realizar pruebas como tomografías de coherencia óptica para determinar el daño en el nervio óptico o células ganglionares.
La ceguera permanente puede surgir si se mira al sol prolongadamente sin protección.
La oftalmóloga también enfatizó que la exposición crónica a la radiación ultravioleta deteriora el centro de la retina con el tiempo.
Con información de Infobae






