La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha revelado que entre 2018 y 2022, el ingreso medio de los hogares en México experimentó un aumento del 4.6%.
Aunque esta es una buena noticia, la situación dista de ser ideal, ya que la brecha de desigualdad persiste, siendo los hogares más adinerados los que ganan 15 veces más que los más pobres.
Según los datos recopilados en 2022, el promedio trimestral del ingreso corriente por hogar alcanzó los 63,695 pesos, lo que supone un aumento en comparación con los 60,916 pesos registrados en 2018.
Este ingreso se compone de varias fuentes: remuneraciones laborales, renta de propiedades, transferencias (como jubilaciones, pensiones, becas, donaciones y remesas), el valor estimado del alquiler de la vivienda y otros ingresos.
De estos elementos, el ingreso laboral representa la mayor proporción, con un promedio de 41,860 pesos trimestrales por hogar.
Le siguen las transferencias, con un promedio de 10,928 pesos trimestrales; la estimación del alquiler de la vivienda, con 7,540 pesos trimestrales; la renta de la propiedad, con 3,312 pesos trimestrales; y finalmente, otros ingresos, con apenas 56 pesos trimestrales.






