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La policía española informó el martes sobre la detención de cuatro hombres sospechosos de colgar una efigie de Vinícius Júnior, jugador del Real Madrid, en un puente cerca de Madrid en enero. Estas detenciones ocurren dos días después de otro incidente de insultos racistas dirigidos hacia el futbolista brasileño durante un partido de la Liga española contra el Valencia.
La efigie fue encontrada colgada del cuello en la mañana de un derbi entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid en la Copa del Rey. Junto a ella había un cartel que decía “Madrid odia al Real”.
Según la policía, tres de los detenidos pertenecían a un grupo violento de aficionados del Atlético, mientras que el otro era seguidor del grupo. Algunos de ellos tenían antecedentes policiales por otros delitos.
Este grupo de hinchas del Atlético suele utilizar el mensaje de odio que aparecía en el cartel, aunque negaron cualquier responsabilidad por el incidente.
Los detenidos tienen entre 19 y 24 años y algunos ya habían sido identificados en partidos catalogados como de alto riesgo de violencia.
La policía difundió imágenes de los detenidos siendo trasladados esposados y bajo custodia policial. No se ha aclarado si el momento de los arrestos está relacionado con la atención mediática generada por los recientes ataques a Vinícius el domingo.
España ha sido criticada internacionalmente por su falta de medidas contra el racismo en el fútbol, y funcionarios brasileños, incluido el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, han expresado su preocupación públicamente.
Vinícius, quien es de raza negra, ha sido objeto de repetidos ataques racistas en España, especialmente esta temporada cuando comenzó a celebrar sus goles con bailes.
Durante el partido contra el Valencia, el juego se detuvo temporalmente después de que Vinícius denunciara que un aficionado lo llamó “mono” y le hizo gestos simiescos. Aunque consideró abandonar el campo, el jugador brasileño decidió seguir jugando.
Vinícius recibió muestras de apoyo de autoridades y deportistas de todo el mundo, y criticó duramente a las organizaciones españolas de fútbol por no hacer lo suficiente para combatir el racismo.
En solidaridad con el futbolista, las luces de la estatua del Cristo Redentor en Río de Janeiro se apagaron el lunes por la noche. Vinícius agradeció el gesto en Twitter y expresó su deseo de arrojar más luz sobre la lucha contra el racismo.
El Valencia prohibió de por vida la entrada a un aficionado identificado como responsable de insultar a Vinícius durante el partido.






