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La jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbau, se presentó en la Cumbre de Ciudades de las Américas y abordó las principales problemáticas que enfrenta la capital mexicana, así como las medidas que su administración ha tomado al respecto.
Durante su exposición ante mandatarios locales de todo el continente, Sheinbaum presumió, entre otras cosas, que reducirá la deuda pública al término de su mandato en el Gobierno de la CDMX.
También habló sobre los avances en aspectos tales como los apoyos gubernamentales que recibe la población más vulnerable, el respeto a los derechos sociales y el crecimiento en la inversión pública como consecuencia de lo que nombró “austeridad republicana” y “humanismo mexicano”.
La mandataria capitalina hizo hincapié en los desafíos que la ciudad ha tenido que lidiar a lo largo de su historia, desde desastres naturales, hasta contingencias sanitarias y problemáticas de índole político y económico.
“Enfrentamos estos desafíos no con pesimismo, sino con el optimismo de que otra realidad de mundo es posible. Siempre y cuando no olvidemos que los retos ambientales no se enfrentan sólo con políticas ambientales, sino con la visión de que el desarrollo humano, la justicia ambiental y social siempre van de la mano”.
Durante su participación, la jefa de Gobierno de la CDMX destacó la importancia de que el Estado garantice el acceso a la educación, la salud, el deporte o la cultura.
Explicó que, en cuanto a apoyos económicos y como disposición para fortalecer la educación pública, más de 1.2 millones de estuantes son beneficiarios de una beca mensual, así como de otra anual para útiles y uniformes.
“Con excepción de las obras del metro, el financiamiento para todo ello ha venido principalmente de lo que en México llamamos como ‘austeridad republicana’, que significa la erradicación de toda forma de corrupción, los privilegios de los funcionarios públicos y el cobro adecuado de los impuestos”.
En relación al desarrollo de energías limpias en el transporte público mencionó la construcción de una “electro movilidad” y mencionó las líneas de teleférico, el trolebús elevado, la chatarrización de vehículos antiguos, la ampliación de la red del metrobús y la inversión de 2 mil millones de dólares en la modernización del Metro.






