Sus problemas crónicos en el pie izquierdo hacen peligrar la presencia de Rafael Nadal en el torneo de Wimbledon y ponen en duda su futuro en el tenis. Pase lo que pase, no obstante, su legado como uno de los grandes del deporte está asegurado.
La ayuda de inyecciones le permitió salir adelante en el Abierto de Francia y alzarse con su 14to título en la arcilla de Roland Garros, y 22do Grand Slam, tras una contundente victoria 6-3, 6-3, 6-0 sobre Casper Ruud en la final. Pero el español dijo que esta fue una excepción.
“No quiero ponerme en esa situación de nuevo”, declaró, aludiendo a los antiinflamatorios. “Puede pasar una vez, pero no es una filosofía de vida que quiero seguir”.
Con sus 36 años a cuestas, Nadal le sacó dos títulos de ventaja a Roger Federer y Novak Djokovic al tope de la lista de hombres que más Grand Slams ganaron. Sin embargo, asegura que eso no es lo que lo motiva.
No me interesa ser el mejor de la historia ni fijar récords. Juego porque me gusta. Disfruto el tenis y la competencia…Lo que me motiva es la pasión que siento por el deporte, vivir momentos que llevaré conmigo por siempre. Jugar ante los mejores públicos del mundo, en los mejores estadios
Por ello, dijo que participará en el torneo solo si su cuerpo se lo permite.
Mi carrera ha sido una prioridad toda mi vida, pero nunca pesó más que mi felicidad. Y así seguirá siendo… Si puedo ser feliz jugando al tenis, seguiré haciéndolo. De lo contrario, me dedicaré a otra cosa
De un modo u otro, el sitial privilegiado de Nadal en el tenis está asegurado. Por su impresionante desempeño en la arcilla de Roland Garros y por la cantidad de títulos grandes que posee.
Con información de AP






