Luego de que la Secretaría de Gobernación y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitieran una alerta sanitaria máxima contra los vapeadores, legisladores se pronunciaron contra esta postura y pidieron que la estrategia integral para el control de tabaco incluya la regulación de dispositivos de vapeo, más no un marco prohibitivo.
“La estrategia integral debe incluir la regulación de dispositivos de vapeo; ninguna prohibición ha funcionado antes. Por ello, desde el 4 de noviembre de 2021 presenté una iniciativa, cuya aprobación está pendiente en el Senado”, señaló Eva Galaz, empresaria y senadora de Morena por Coahuila.
El diputado por Movimiento Ciudadano (MC), Salomón Chertorivsky, consideró que “las prohibiciones no funcionan” y que las alternativas al cigarro son productos, como muchos otros, que deben ser regulados para que las personas que los quieran usar, sepan qué están comprando.
“Los vapeadores se utilizan en Reino Unido para dejar de fumar tabaco. La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que no puede haber prohibiciones absolutas porque va contra el libre desarrollo de la personalidad, como el cannabis”, recordó.
Respecto al anunció sobre el fortalecimiento de la vigilancia sanitaria y el aseguramiento de dispositivos en los órdenes federal y estatal, el legislador fue tajante al asegurar que “son redadas más bien mediáticas” y sólo habrá máquinas expendedoras con sellos de prohibición, como ya ocurrió con el tabaco, pero no funcionó.
“La Cofepris está retrasada: tiene 20 mil registros sanitarios pendientes. Ahora se van a poner a atender llamadas para ir a clausurar máquinas de vapeadores. Mejor hay que regularlo bien y que se pongan a trabajar. Los impuestos a estos productos ayudan a que los jóvenes lo consuman menos”, comentó.
El diputado federal por MC, Sergio Barrera, coincidió en la urgencia de regular ya los vapeadores para, además de cuidar la salud de la población, respetar la libertad de los consumidores y dar certeza al mercado de estos productos, a los cuales pueden acceder los menores de edad en la ilegalidad y que, además, no pagan impuestos y carecen de controles de calidad.
“El consumo de vapes debe ser bajo criterio y responsabilidad personal, la prohibición para lo único que sirve es para fomentar el mercado negro y la desinformación al respecto. #RegulemosElVapeo”, escribió en su cuenta de Twitter.
Agregó que una vez más, la determinación autoridades federales de prohibir los vapeadores no tiene una estrategia de fondo y, por lo tanto, ponen a los personas en riesgo: “hay que decirlo fríamente: aún con alerta sanitaria máxima y con todos los bloqueos, los consumidores continúan con el #Vapeo”.
Ante la aprobación de la nueva ley que prohíbe la importación y exportación de vapeadores, cigarros electrónicos y productos similares, Tomás O’Gorman, secretario del consejo directivo de la asociación Pro-Vapeo México, llamó a reflexionar sobre las implicaciones de dicha medida, contraria a la evidencia científica que hay sobre estos dispositivos.
“Esta prohibición le quita a los ciudadanos la libertad de elegir opciones de consumo menos dañinas. Prohibir el vapeo no contribuye a cuidar la salud y bienestar de los mexicanos, sólo perpetúa el consumo del tabaco y del cigarro tradicional”, apuntó.






