Las fuertes tensiones en el este de Ucrania agravaron el viernes los temores occidentales de una invasión rusa y de una nueva guerra en Europa.
Se registró la explosión de un auto en la ciudad oriental de Donetsk, pero no se reportaron víctimas.
El Kremlin declaró simulacros nucleares masivos para mostrar su poderío militar, y el presidente Vladimir Putin prometió proteger los intereses nacionales de Rusia contra lo que considera amenazas occidentales.
Aunque Putin mantenía abierta la posibilidad de una solución diplomática, una cascada de acontecimientos esta semana ha exacerbado las tensiones entre Oriente y Occidente, y ha alimentado los temores de guerra.
La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris dijo que su país sigue esperando que Rusia se calme, pero que está preparado para imponerle duras sanciones en caso de que se produzca un ataque.
Aunque Rusia ha desairado la conferencia de este año, las líneas de comunicación siguen abiertas: Los jefes de defensa de Estados Unidos y Rusia hablaron el viernes, y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, pidió una desescalada, que las fuerzas rusas que rodean Ucrania regresen a sus bases de origen, y una resolución diplomática, según el Pentágono.
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, acordaron reunirse la próxima semana.
Con información de AP






