Cientos de obuses explotaron en las líneas de fuego del este de Ucrania, mientras drones que que monitorean un cese de fuego perdieron su orientación al quedar interrumpida la señal de GPS.
En una franja de tierra en la que separatistas prorrusos combaten desde hace años a las fuerzas del gobierno ucraniano, un grupo de observadores internacionales encargados de mantener la paz reportaron más de 500 explosiones en las 24 horas.
Mientras el mundo pone su atención en las tropas rusas cerca de la frontera con Ucrania, funcionarios occidentales advierten que la chispa podría venir del este: Estados Unidos ha dicho que el conflicto latente allí podría servir de pretexto para que Rusia se lance a cruzar la frontera.
Un obús abrió un agujero en la pared de un jardín de infantes y pelotas de fútbol volaron de las estanterías cuando comenzaba la jornada. Otros abrieron huecos en el patio y rompieron las ventanas de casas vecinas.
Escuchamos ruidos de vidrios rotos. Los niños estaban muy asustados. Algunos rompieron a llorar inmediatamente y las explosiones continuaron durante 20 minutos
Olena Yaryna, la directora de la escuela.
Tres personas sufrieron heridas y la mitad de la aldea quedó sin electricidad. Oleksandr Pavliuk, un mayor del ejército ucraniano, dijo que el objetivo de las explosiones era provocar una respuesta y en última instancia una contrarrespuesta, como advierte Estados Unidos. Rusia niega tener planes de atacar.
Con información de AP






