El Papa Francisco rezó este sábado 25 de diciembre para pedir el fin de la pandemia, y utilizó su mensaje del Día de Navidad para pedir sanidad para todos.
El Sumo Pontífice también pidió vacunas para los pobres y que prevalezca el diálogo para resolver los conflictos del mundo.
En medio de un auge récord de casos de Covid-19 en Italia esta semana, apenas unos miles de personas acudieron bajo la lluvia a la Plaza de San Pedro del Vaticano para escuchar el mensaje anual “Urbi et Orbi” (“A la ciudad y al mundo”) del Papa.
Por lo general la plaza estaría abarrotada con decenas de miles de personas congregadas para celebrar el día feriado.
El mensaje del Papa en Navidad le da la oportunidad de llamar la atención de un público global sobre conflictos grandes y pequeños.
Francisco lamentó los conflictos abiertos en Siria, Yemen e Irak, las nuevas tensiones en Ucrania y Etiopía y la crisis sin precedentes en Líbano.
“Nos hemos acostumbrado tanto a que las tragedias inmensas pasan ahora en silencio, no nos arriesgamos a escuchar el llanto de dolor y angustia de tantos de nuestros hermanos y hermanas”, dijo desde la logia de la Basílica de San Pedro.
Francisco hizo una advertencia sobre la tendencia registrada en la pandemia a la reclusión y el aislamiento. El Sumo Pontífice instó al diálogo para intentar resolver los conflictos del mundo.
Rezó en particular por los más afectados por el virus, incluidos mujeres y niños que han sufrido un aumento de los abusos durante las cuarentenas.
Francisco ofreció su discurso unas horas después de oficiar la Misa del Gallo para unas 2 000 personas, una fracción de la capacidad de la basílica.
Con información de AP






