El cine no está exento de padres que han demostrador ser o no ser un buen ejemplo para sus vástagos. Por ejemplo, en los 90, Robin Williams enseñó en “Papá por siempre” que sí es posible cambiar por los hijos (y de qué forma). el actor interpretó a Daniel Hillard, un hombre que se enfrenta al divorcio y que por pasar más tiempo con sus hijos de pasa pasar por la niñera Mrs. Euphegenia Doubtfire.
Sin embargo, no todos los casos son así de afortunados. Basta recordar a Darth Vader que en los 80 sorprendió a más de uno con su línea hacia Luke Skywaker: “Yo soy tu padre”, justo cuando están enfrentándose en un duelo en donde se le ordenó a Vader destruir a su propio hijo. Al final, Vader demuestra que está del lado de su hijo, pero ¿todo el mal que hizo antes quién lo quita’.
¿Qué tal unas vacaciones de ensueño en las que papá se vuelve loco? Así sucede en la cinta “El resplandor”, basada en la novela de Stephen King y donde Jack Nicholson interpreta a Jack Torrance, un escritor con un pasado de alcoholismo que comienza un trabajo como vigilante de un hotel en las montañas de Colorado.
Durante el invierno llega ahí con su esposa e hijo donde poco a poco se va volviendo loco al grado de tratar de matarlos.
Otro que quiso matar a su hijo fue Ego, personaje que vemos en “Guardianes de la galaxia Vol. 2”. El que se nos presenta como un personaje bueno que ha venido a llenar el vacío de familia que tiene Quill resulta todo lo contrario pues en realidad no es su primer hijo: en una escena Gamora y Nebula descubren restos de huesos de todos los hijos anteriores que Ego ya mató.
Y en un nivel no tan extremo están otros papás clásicos, los de “Matilda”, que en la cinta de 1996 trataban mal a su hija, no la impulsaba a creer en sí misma, y mucho menos la animaban a aprender a través de los libros o incluso yendo a la escuela. Ambos se redimen un poco al final de la cinta cuando dejan que sea adoptada por su maestra.
Pero además del cine, las series y los personajes animados no se quedan atrás pues clásicos como “Los Simpson” y “Dragon Ball” también tienen sus ejemplos: Homero y Goku, no son los mejores ejemplos para sus hijos, en el caso del segundo, por ejemplo, es en gran parte de la historia un padre ausente y un tanto desatento.
Con información de El Informador





