La crisis económica, a causa de la pandemia, llevaría al cierre de unos 2,7 millones de empresas; asimismo a la pérdida de 8,5 millones de empleos en América Latina.
Así lo informó la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), que propone apoyar a empresas para frenar el desempleo y la pobreza.
En rueda de prensa virtual de Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo internacional, las compañías en peligro de quebrar generan más de un tercio del empleo formal y un cuarto del Producto Interno Bruto (PIB).
La gran mayoría de las empresas de la región sufrieron fuertes caídas en sus ingresos y tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones salariales y financieras, y para acceder a créditos para capital de trabajo.
Las más afectadas serán las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (PYMES).
Ante ello, el organismo propuso ampliar plazos y los alcances de créditos y financiamientos para las empresas; asimismo, “cofinanciar” las nóminas salariales durante seis meses.
Además, realizar transferencias directas a los trabajadores autónomos y “apoyar a las grandes empresas de sectores estratégicos”, que proveen el 39% del empleo formal en la región, y más del 90% de las exportaciones.
Las medidas de apoyo a las empresas permiten salvar empleos, lo que evita el aumento de la pobreza y la pobreza extrema, reduciendo así el costo de las medidas de alcance social
Con información de AP






