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El senador por Puebla, Alejandro Armenta, informó que México se encuentra en camino hacia la soberanía energética, particularmente en lo que respecta a combustibles.
Esta postura concuerda con la visión del Presidente de la República, quien ha señalado la importancia de impulsar la petroquímica y la “litio-química” en territorio nacional.
Armenta destacó que, pese a la crisis económica actual, se ha avanzado en la construcción de la Refinería de Dos Bocas y se ha adquirido Deer Park.
En una perspectiva internacional, hizo hincapié en la cantidad de refinerías de otros países: China cuenta con 179; Estados Unidos, 135; Rusia, 40; India, 23 y está en proceso de construir la más grande a nivel global; Japón tiene 23, a pesar de no contar con petróleo; Canadá, ocho; Italia, 17; Alemania, 15; Brasil, 15; Francia, 13. Al inicio de la administración del presidente Andrés Manuel, México tenía solamente seis.
El legislador también resaltó la rehabilitación de seis refinerías en el país, incluyendo las de Ciudad Madero, en Tamaulipas; Minatitlán, Veracruz; Nuevo León; Salamanca; Tula, Hidalgo; y Salina Cruz, esta última con el objetivo de proveer productos para el Tren Interoceánico.
Armenta señaló que las refinerías no se limitan a la producción de combustibles. Derivan productos como acrilanes, poliéster, fertilizantes, herbicidas, fungicidas, preservativos, saborizantes, colorantes, polímeros, prótesis, resinas, acrílicos y querosenos. Sin embargo, muchos de estos derivados se importan, representando una inversión significativamente mayor para el país.
El senador enfatizó la relevancia de estas cifras: un barril que México exporta por 50 dólares, genera derivados que posteriormente se importan por más de dos mil 500 dólares.
“¿Cómo no va a ser negocio el desarrollo industrial y el desarrollo de la petroquímica?”, planteó Armenta.
Finalmente, apuntó que, aunque la transición energética y el litio cambiarán la dinámica, la industria petroquímica seguirá siendo lucrativa globalmente por un tiempo más.






