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Una tragedia minera enlutó al municipio de Sutatausa, en el departamento de Cundinamarca, en el centro de Colombia. Una serie de explosiones en cinco minas subterráneas de carbón dejó un saldo de 21 trabajadores muertos y varios heridos. Las autoridades atribuyeron el accidente a una acumulación de gases inflamables dentro de las galerías.
El hecho ocurrió el pasado martes 14 de marzo, pero fue hasta este jueves que se confirmó la cifra final de víctimas fatales. Los equipos de rescate lograron recuperar los cuerpos sin vida de los 10 mineros que permanecían desaparecidos desde el día del siniestro. El presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó su solidaridad con las familias afectadas y anunció una investigación para esclarecer las causas y responsabilidades del hecho.
Las minas donde se produjeron las explosiones pertenecen a la empresa Carbones San Miguel S.A., que opera desde hace más de 20 años en la zona.
Según algunos testimonios recogidos por medios locales, los trabajadores habían denunciado previamente las malas condiciones laborales y la falta de medidas de seguridad en las instalaciones.
Sin embargo, no recibieron respuesta ni atención por parte de la empresa ni del gobierno.






