Sergio Pérez no pudo concluir el Gran Premio de Austria causando una gran decepción en el equipo de Red Bull.
El mexicano chocó contra George Russell en la primera vuelta y posteriormente hizo un trompo hasta caer en el último puesto.
A pesar de que el equipo se esforzó por ayudar al mexicano con un cambio de neumáticos, la estrategia no funcionó para reparar la merma en el rendimiento del RB18.
En la vuelta número 27, ya sin sentido para continuar la carrera fue abandonada.
Es la tercera vez en este año que Checo abandona una carrera en la temporada; pasó en Bahréin y Canadá.
Con este resultado el campeonato de pilotos se complica para el mexicano.






