El apoyo maternal se convierte en una pieza definitiva para el desarrollo y éxito de los deportistas, sobre todo en el deporte adaptado, en donde las madres se convierten en auxiliares en las competencias.
En el Estado de México, prueba de ello son Viviana Morales Gallardo, madre de Leilani Guadalupe Ortiz Morales, y Ana María Camacho, mamá de Rosa Isabel Flores Camacho, quienes en cada entrenamiento y competencia acompañan a sus hijas, haciendo suyo cada triunfo.
Para la señora Morales la maternidad de “Lei” llegó de forma distinta a la tradicional, ya que luego de que falleció su hermana, ella tomó su lugar abrazando la responsabilidad, para cumplir con este rol.
Ella es un orgullo para mí, es una hija, una herencia que me dejaron desde hace 10 años y para mí, desde que nació, es mi hija y la convivencia que tuvimos desde que tiene uso de razón, ella dice que soy su mamá y para mí es mi hija y yo le he dicho que voy a hacer todo lo que está en mis manos para alcanzar su sueño
Viviana explicó que es una gran responsabilidad cubrir las diferentes necesidades de “Leí”.
Ha sido una alegría muy grande, una satisfacción, ver su cara de emoción, que está cumpliendo sus metas sus sueños. Para mí eso es más que suficiente, me llena y me lleva a seguirla apoyando. Ella llegó a darle luz a mi vida

Ana María Camacho, declaró que Rosa Isabel la ha colmado de alegrías y juntas han forjado diferentes sueños que están a punto de cumplir, sobre todo al formar parte de la Selección Nacional, luego de enfrentar el pasado Control Técnico Nacional de Boccia.
Me ha dado tantas alegrías; de hecho, cuando ella era más chica me decía ‘cuando yo sea grande te voy a llevar a pasear en avión’ y parece que se le va a conceder
Acerca de la unión que existe entre ella y su hija, dijo “a veces pienso que ella y yo somos una misma persona, ella sabe todo de mí y yo todo de ella, puedo saber con facilidad cuáles son sus necesidades”.







