Un diagnóstico de cáncer es aterrador. Por ello, algunos médicos dicen que ya es hora de cambiarle de nombre al cáncer de próstata de bajo grado y eliminar esa alarmante palabra que comienza con la letra “c”.
En casi todas las próstatas se desarrollan células cancerosas a medida que los hombres envejecen, y la mayoría de los cánceres en esa glándula son inofensivos.
Cambiar el nombre podría llevar a más pacientes de bajo riesgo a evitar cirugías y radiación innecesarias.
Esta es la forma menos agresiva, más débil de cáncer de próstata que literalmente es incapaz de causar síntomas o esparcirse a otras partes del cuerpo
Scott Eggener, de la facultad de medicina de la Universidad de Chicago
La frase “usted tiene cáncer” tiene un profundo efecto en los pacientes, escribió Eggener el lunes en la revista Journal of Clinical Oncology.
En ocasiones el diagnóstico inicia con una prueba de antígeno prostático específico (PSA por sus iniciales en inglés), la cual detecta la posible existencia de altos niveles de una proteína que puede significar cáncer, pero que también puede elevarse por problemas de próstata menos graves, e incluso por ejercicio vigoroso.
Cuando un paciente arroja un resultado sospechoso en el análisis, su médico podría recomendar hacerle una biopsia, en la que se toma una muestra de tejido de la glándula prostática. Después un patólogo la analiza al microscopio y determina si las células se ven normales o no.
Con información de AP






