Corea del Norte confirmó el lanzamiento de su misil balístico intercontinental más grande hasta la fecha por orden de su líder, Kim Jong Un.
El líder, aseguran, prometió ampliar la “disuasión de nuclear” mientras se prepara para una “confrontación de larga duración” con Estados Unidos.
Los reportes de los medios estatales norcoreanos se produjeron un día después de que los ejércitos de Corea del Sur y Japón lo adelantaron.
De esta manera, el lanzamiento amplió las numerosas pruebas armamentísticas llevadas a cabo este año por Pyongyang, con las que que, según los analistas, busca obligar a Estados Unidos a aceptar que es una potencia nuclear y a eliminar las asfixiantes sanciones contra su quebrada economía.
Un video muestra la salida del proyectil del hangar. El Hwasong-17, que se disparó con un ángulo más alto del habitual para evitar las aguas territoriales vecinas, alcanzó una altitud de 6.248 kilómetros (3.880 millas) y recorrió 1.090 kms (680 milla) en un vuelo de 67 minutos antes de aterrizar en las aguas entre Corea del Norte y Japón, explicó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA).
De acuerdo con la agencia noticiosa estatal, la prueba cumplió sus objetivos técnicos y demostró que el ICBM podría operarse rápidamente en condiciones de guerra.
Con información de AP






