El presidente Joe Biden acusó al expresidente Donald Trump y a sus simpatizantes de poner una “daga en la garganta de la democracia”.
Biden advirtió que aunque no tuvo éxito, la insurrección sigue siendo una grave amenaza al sistema de gobierno de Estados Unidos.
Las críticas de Biden fueron contundentes contra el exmandatario estadounidense, al que atribuyó el ataque que cambió radicalmente al Congreso y a la nación.
“Por primera vez en nuestra historia, un presidente no sólo perdió la elección, sino que también intentó evitar una transferencia pacífica de poderes cuando una turba violenta irrumpió en el Capitolio. No puedes amar a tu país sólo cuando tú ganas”.
El presidente llamó a los estadounidenses a recordar lo que vieron el 6 de enero con sus propios ojos: una turba que atacaba a policías y rompía ventanas, una bandera confederada dentro del Capitolio, horcas afuera del recinto con la amenaza de colgar al vicepresidente.
“Los simpatizantes del expresidente intentan rescribir la historia. Quieren que ustedes vean el día de las elecciones como el día de la insurrección y los disturbios que ocurrieron aquí el 6 de enero como una verdadera expresión de la voluntad del pueblo. ¿Pueden imaginarse una manera más retorcida de ver a este país, de ver a Estados Unidos? Yo no”.
Las declaraciones del presidente dieron inicio a una jornada de remembranza sobre el asalto al Capitolio.
Líderes y legisladores del Partido Republicano se mantuvieron mayormente al margen de los eventos de la jornada, calificándolo como algo sumamente politizado.
Con información de AP






